Cristina Cuesta presentó este mediodía en el Ayuntamiento de Logroño la exposición 'En pie de foto. Cien miradas desde el dolor. El terrorismo, crimen contra la humanidad', que reproduce atentados, sobre todo de ETA "pero también del terrorismo islamista", en más de 70 fotografías recogidas de los archivos periodísticos "desde el punto de vista de las víctimas".
Cristina Cuesta, hija del riojano Enrique Cuesta, delegado de Telefónica en San Sebastián asesinado por ETA en 1982, apuntó que la exposición -que ya ha viajado por otras 12 ciudades- "es un alegato contra el olvido y la impunidad" y consideró "fundamental la memoria para poner cara, voz y nombre a las víctimas".
En cada una de las comunidades por las que ha viajado la exposición se ha introducido "algo que tiene que ver con la memoria en cada sitio". En este caso, en la muestra de Logroño se pueden ver fotos del entierro del propio padre de Cuesta, o del último atentado perpetrado por ETA en La Rioja, el de la Torre de Logroño en el año 2001.
"Intentamos el compromiso de la sociedad", dijo Cuesta, quien denunció que, aún hoy, "la situación en el País Vasco es de absoluta falta de normalidad; se quiere imponer la legitimidad del terrorismo, tener una comprensión hacia él, mientras que las víctimas hemos vivido y seguimos viviendo en el País Vasco demasiados capítulos de humillación".
Por eso, dijo que "este proyecto cultural intenta desmontar muchas falsedades, porque se enfrenta a la realidad y pone en evidencia a los asesinos y a sus colaboradores, frente a la soledad calculada en la que se ha tenido a las víctimas y la perversión ética que hoy mueve todavía al terrorismo, sobre todo el de ETA".
Recalcó que la Fundación Miguel Angel Blanco "trabaja por la perseverancia de la memoria y por crear proyectos culturales que permanezcan para contrarrestar el revisionismo falso que podamos sufrir dentro de cierto tiempo sobre el terrorismo".
Sobre todo, Cuesta destacó que su tarea pasa "por educar en valores democráticos, porque las víctimas siempre hemos estado con las instituciones, nunca nos hemos tomado la justicia por nuestra mano, independientemente de los Gobiernos o de lo duro que haya sido el proceso, siempre hemos defendido los valores democráticos".
Recordó que, en este momento, "estamos ante un terrorismo más acorralado que nunca, con dos años sin asesinatos", pero reconoció que "llevamos un tiempo atravesando una travesía del desierto, pero, con el trabajo de 20 años detrás, y lo que vemos en las ciudades por las que llevamos la exposición, somos optimistas, y estamos convencidos de que vamos a vencer".