UGT denuncia al menos tres averías en nueve meses en el nuevo escáner del San Millán
El Seris achaca el último problema a un fallo habitual en este tipo de equipos El sindicato responsabiliza a ERESA
UGT denuncia «el déficit tecnológico» de los aparatos de radiología que la empresa ERESA instaló en el Hospital San Millán de Logroño. El sindicato advierte de que el escáner instalado por la firma privada en este centro se averió anteriormente durante los meses de junio y octubre del 2005 y de nuevo entre el 16 y el 21 de febrero pasados.
El gerente del Seris, Jesús Álvarez, confirmó ayer que se produjo una avería durante cuatro días y medio en las fechas señaladas por UGT, aunque la achacó al normal funcionamiento: «Se trata de equipos muy sensibles con una actividad importante que, en ocasiones, se estropean» e insistió en que se recibieron por parte de ERESA «equipos totalmente nuevos». Álvarez restó importancia a estos fallos -«en todos los equipos de alta tecnología y mucho uso suelen preverse determinados días al año que no estarán operativos», matizó- y aclaró que durante la avería las urgencias y atenciones necesarias fueron cubiertas por exploraciones con otros aparatos o con el traslado de los enfermos al escáner del Hospital de La Rioja. En este sentido, señaló que 41 pacientes fueron atendidos esos días mediante una resonancia en el propio Hospital San Millán y otros seis, normalmente con traumatismos craneoencefálicos, fueron sometidos a un escáner en el Hospital de La Rioja (en este caso de propiedad pública).
UGT recuerda que la resonancia magnética es «notablemente más cara que el escáner» (ERESA realiza ambos servicios y cobra un precio por cada prueba realizada) y se pregunta si el aumento de las resonancias ha supuesto «un importante incremento de beneficios para la empresa privada». El sindicato asegura que cuando los dos aparatos de escáner estaban gestionados por la sanidad pública «el servicio funcionaba mejor». «Entonces -continúa-, cuando el del San Millán se averiaba todas las urgencias iban al del San Pedro (hoy en el Hospital de La Rioja) y, si había averías, se reparaban como mucho en un plazo de dos días».