El primer ministro indio, Manmohan Singh, ha asegurado hoy en el Parlamento que no comprometerá el programa nuclear indio. Singh ha hecho estas declaraciones unas horas antes de la llegada del presidente estadounidense, George W. Bush, al país, con quien debatirá la firma de un acuerdo en materia nuclear.
Singh ha dicho que será la India y no Estados Unidos quien decida en qué instalaciones nucleares se permitirá la entrada de inspectores internacionales y agregó que los reactores de consumo rápido no estarán entre ellas. "Nuestro plan de separación implica identificar en fases un número de nuestros reactores nucleares térmicos como instalaciones civiles, para que estos sean puestos bajo salvaguarda de la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica)", ha dicho Singh.
Según ha explicado, esto afectará a alrededor del 65% de las instalaciones termales nucleares del país, pero de ningún modo a los reactores de alimentación rápida, que producen plutonio. "Hemos valorado todas las propuestas que nos ha hecho EEUU, pero nos mantenemos firmes en que la decisión de qué instalaciones se identificarán como civiles será tomada únicamente por la India y por nadie más", ha dicho.
Las declaraciones del jefe del gobierno tienen lugar poco después de que la Comisión de Energía Atómica de la India haya expresado su preocupación en relación al pacto indo-estadounidense. Los científicos advirtieron de que el acuerdo podría comprometer los intereses estratégicos de la India, especialmente si en él se contempla la apertura de algunos reactores a la inspección internacional.
Pero Singh ha insistido hoy ante las dos cámaras del Parlamento indio en que la decisión de qué instalaciones abrir se había tomado teniendo en cuenta "las necesidades estratégicas presentes y futuras de la India, después de deliberar sobre todos los factores relevantes y siendo consistentes con nuestra Doctrina Nuclear".
El programa nuclear indio "no será socavado ni entorpecido por ninguna interferencia externa", ha dicho el primer ministro.
La próxima visita de Bush, que llegará a Nueva Delhi el día 3 de marzo, ha provocado las protestas de partidos políticos comunistas, que a pesar de apoyar al gobierno de Singh han convocado manifestaciones contra el dirigente norteamericano.