Las modelos creen que las pasarelas pueden hacer mucho contra la anorexia
El colectivo dice que deberían negarse a llevar tallas menores de la 38
La modelo Mireia Verdú cree que desde el mundo de la moda «se podría hacer mucho» para solucionar el problema de la anorexia, una enfermedad que le produce «miedo» a Remedios Cervantes, quien opina que las modelos son las primeras que deberían negarse a llevar tallas inferiores a la 38.«No hay que tener miedo ni hay que callarse. Más duro que esto es irse al hoyo», dicela actriz y ex Miss España Remedios Cervantes, que, «afortunadamente», nunca ha padecido anorexia, aunque reconoce que, con su 1,80 de estatura, llegó a pesar 55 kilogramos cuando estaba «en pleno auge» como modelo.
Estas opiniones, y las declaradas por Eva González, Miss España 2003, y por la modelo italiana Antonia Dell'Ate, se producen días después de que la directora de Pasarela Cibeles, Leonor Pérez Pita, más conocida como Cuca Solana, rechazara cualquier vinculación entre el mundo de la moda y la anorexia y asegurara que en los desfiles de Madrid se usan las tallas 38 ó 40, «nunca la 34».
La polémica en torno a la anorexia le afecta profundamente a la catalana Mireia Verdú. No ha sufrido esa enfermedad, «ni mucho menos», pero sí ha visto a «muchas modelos» que la han padecido. Verdú, primera dama de honor en el concurso de Miss España de 2005, cuenta que intentó participar «en un desfile en Madrid de un diseñador bastante importante». «Como no me cabía la ropa, la organizadora del desfile me encerró en una habitación, empezó a medirme con una cinta métrica como una loca y me reprochó que tenía dos centímetros más de lo que ponía en mi tarjeta».
«Desde el mundo de la moda se podría hacer muchísimo para solucionar el problema y, sobre todo, desde la alta costura y los desfiles», afirma Verdú, que era una de las caras habituales de la Pasarela Gaudí de Barcelona, pero desde que ganó un poco de peso ya no la quieren para ese tipo de desfiles.
«Creo que la responsabilidad en España, a diferencia de París o Milán, no está tanto en los diseñadores como en las organizaciones (de Cibeles y Gaudí), que son las que se encargan de seleccionar a modelos con las tallas 34 ó 36», afirma Miss Lleida 2005, para añadir tajante que la imagen que se da desde estos ámbitos debe cambiar, no sólo por la influencia que tiene entre las más jóvenes «sino por nosotras mismas, porque te acaba afectando seriamente"». Remedios Cervantes, Miss España 1986, reconoce que en el mundo de la moda «siempre te sientes presionada a la hora de hacer un desfile por si no te queda bien la ropa"», y cree que «el mínimo de la normalidad está en la talla 38. La 34 la llevan niñas de doce años».