- ¿Cómo nace esta idea?
- Porque me estaba dando cuenta de que, últimamente, en muchos pueblos ya no tocan a misa. En muchos, he instalado un programador, pero que sólo toca a las horas programadas. Si alguna vez se cambia la hora de misa o había un funeral, no se podía alterar. Y hablando con curas del ámbito rural, que llevan muchos pueblos, me cuentan que no les da tiempo para ir de uno a otro para hacer los tres toques anteriores a la misa. Con este programa, sólo tiene que mandar un mensaje a través de su móvil para activar el toque desde cualquier sitio en el que se encuentre o desde el día anterior. De esta forma, mantenemos la tradición del lenguaje de las campanas en los pueblos pequeños usando la última tecnología.
- ¿Cómo lo han acogido los curas que lo han conocido?
- El de Arnedillo está muy contento, y ya lo tiene funcionando. Por ejemplo, se lo propuse a un cura mayor, que sólo tiene el móvil para que le encuentren, y le gustó tanto que ya me dijo que le tengo que instalar uno porque lo necesitaba.