El primer ministro francés, Dominique de Villepin subrayó ayer en un encuentro con la prensa la «importancia estratégica» del sector energético para el país y añadió que la fusión de ambas compañías «parece la vía más apropiada» para la defensa de ese ámbito productivo. La posibilidad de un acuerdo entre ambas firmas era manejada desde hace tiempo, pero había cobrado fuerza en los últimos días a la luz del interés de la eléctrica italiana Enel por Suez. Villepin no aludió a las pretensiones de Enel y se limito a subrayar que, con la fusión de GDF y Suez «tenemos la ambición de crear un gran grupo», que será el primero del mundo en el caso de gas natural licuado.
Los contactos entre los dos grupos -Suez, privado y GDF, público- se llevaban a cabo desde hace meses, con la idea de poner en común actividades similares y complementarias en el terreno de la producción, el transporte y la distribución de energía. El primer ministro aseguró que en breve se iniciarán los trámites adecuados para modificar la legislación y hacer posible la fusión de las dos empresas.
En la actualidad, la legislación francesa impide al Estado reducir su participación en Gaz de France por debajo del setenta por ciento (ahora es del 80,2%).
La unión con Suez hará descender la parte estatal por debajo de la cifra legal, por lo que es necesaria la intervención del Parlamento para modificar la normativa en vigor.
El ministro de Economía, Thierry Breton, emprenderá en la jornada de mañana las negociaciones con agentes sociales representados en las dos empresas con el objeto de facilitar la fusión y adaptar el estatuto del persona en cada una de ellas.