larioja.com
Domingo, 26 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES LA RIOJA
AUDIENCIA
DEPORTES
FÚTBOL
Eto'o enciende el triunfo
El camerunés amenazó con irse del campo por gritos racistas...y el Barça marcó
El Barça culminó su semana de revanchas alcanzando un triunfo en La Romareda (0-2) en un pobre partido que cambió de signo justo después de que Eto'o iniciase su pequeña rebelión contra el racismo. La casualidad provocó que las quejas del camerunés, a punto de abandonar incluso el terreno de juego ante tanto insulto impresentable, dieran paso al penalti convertido por Ronaldinho y al posterior tanto de Larsson que acabaron por sentenciar al Zaragoza.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Tanta repetición provocó que el Barça saltase a La Romareda con la lección aprendida. Evocando su reciente visita a Londres, Rijkaard lanzó órdenes concisas y directas para evitar que sus jugadores cometiesen errores en la zona de construcción para evitar que Cani nutriese de balones a Ewerthon y Diego Milito. La paciencia extrema de ambos conjuntos provocó que tanto César como Valdés se convirtieran en meros espectadores de una obra para olvidar. Un disparo de Ewerthon y un exceso de egoísmo de Messi al no cederle el balón a Eto'o fueron los únicos alicientes antes del descanso.

El Barça se había metido tanto en su papel que acabó adormecido. Falto de la tensión mostrada en Londres, los azulgrana se dejaron ganar terreno. El Zaragoza intentó sacarle partido a la falta de intensidad visitante mientras Rijkaard avistaba el cansancio de los héroes de Stamford Bridge reemplanzando a Van Bommel por Motta.

El Barça perdía fuelle a marchas aceleradas posibilitando que el Zaragoza tuviese más posesión. Tampoco importaba quien tuviese el control porque la concatenación de errores era constante. El partido deambulaba por la gruesa línea del horror.

Rijkaard movía ficha para intentar librar la partida de las tablas. Esta vez Messi, el único azulgrana con chispa, recibía el injusto camino del banquillo mientras Eto'o y Ronaldinho andaban desaparecidos. El camerunés cobró protagonismo cuando tras recibir gritos racistas quiso marchase del partido.

La rebelión de Eto'o, evitada por Rijkaard, tomó fuerza instantes después. El córner que el camerunés se negó a lanzar acabó con un lanzamiento de Edmilson a la escuadra atajado con las manos por un Celades metido a improvisado portero.



Sudoku Horóscopo Canal Meteo
Vocento