El jurado cree al joven riojano culpable del crimen de Mendavia, aunque dice que no tuvo intención de matar
El fiscal reclama 16 años de prisión y 74.000 euros de indemnización para cada uno de los tres hijos de la víctima, mientras que la defensa pide seis años y medio de cárcel El magistrado determinará si se trata de un delito de homicidio o asesinato
Un jurado popular ha entendido que el riojano Matías.V.A. no tuvo intención de acabar con la vida de la ecuatoriana Sara Victoria Cercano cuando la agarró por el cuello si bien ha concluido que actuó de forma consciente y deliberada cuando la golpeó en la cabeza en un camino de la localidad navarra de Mendavia.
Tras dos días de deliberación, un jurado popular, compuesto por cuatro mujeres y cinco hombres, ha considerado también que el acusado, de 29 años, tenía alteradas «levemente» sus facultades volitivas y cognitivas por la ingesta de alcohol y el consumo de cocaína.
A su juicio, Matías.V., quien llevaba dos noches sin dormir cuando comzetió el crimen en la madrugada del día 7 de diciembre del 2003, colaboró con los agentes de la Guardia Civil en la investigación de los hechos.
Tras las conclusiones del jurado, el fiscal mantuvo que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato y reclamó 16 años de prisión al entender que concurre la atenuante de drogadicción, además de pedir una indemnización de 74.00 euros para cada uno de los tres hijos de la víctima. Por su parte, la defensa solicitó seis años y medio de cárcel por un delito de homicidio por considerar que concurre las atenuantes de drogadicción y de colaboración.
No obstante, según precisaron fuentes judiciales, será el magistrado ponente del juicio quien determine en sentencia si los hechos son constitutivos de un delito de asesinato o de homicidio.
El crimen tuvo lugar sobre las 10.00 horas del día 7 de diciembre del 2003 en un camino forestal de la localidad navarra de Mendavia, denominado 'Eras de Beraza', a donde acudieron Matías.V.A., de 29 años, y Sara.V.C., de 35 años, después de haber estado durante la noche tomando copas y consumiendo cocaína en varias discotecas de Logroño y de Mendavia.
Durante su declaración, Matías.V., mantuvo que comenzaron a discutir a raíz de que ella «quería que dejara a mi chica», y en ese sentido añadió que la discusión «fue subiendo de tono y perdí los estribos», tras lo que la agarró del cuello.
No obstante, el procesado insistió en que «no fui consciente de lo que hacía» además de incidir en que cuando vio que estaba morada y apenas respiraba la sacó del coche y la dejó tumbada en el camino, si bien negó haberla golpeado en la cabeza con una piedra u otro objeto contundente.