El coreógrafo, compositor, diseñador de decorados y vestuario Alwin Nikolais (1910-1993) fue un visionario de la danza moderna. Sus propuestas han trascendido a su propio creador hasta el punto de que sus coreografías han sido el estímulo para nuevas compañías e incluso han motivado a un cineasta como Robert Altman a poner en imágenes algunas de sus creaciones. Semejante legado ha sido recogido por la Ririe-Woodbury Dance Company, fundada en 1964 por dos de las intérpretes y coreógrafas más próximas a Nikolais y dirigida artísticamente por Murray Louis, su mejor colaborador y bailarín. Esta compañía llega ahora a Logroño, en una ocasión única para disfrutar del trabajo escénico de Alwin Nikolais porque será la única representación que hagan en España dentro de su actual gira Europea. Un lujo para los sentidos que ayer se encargaron de presentar en Logroño la manager de la Ririe-Woodbury Dance Company, Jena Thompson, y Alberto del Saz, ex bailarín y director artístico junto a Murray Louis de la compañía.