Turbia, con nitratos y corrosiva
El estudio de la OCU incluye otros cinco parámetros de calidad del agua de grifo. La turbidez, inocua que provoca rechazo en el usuario, es evidente y supera los límites tolerables en el agua de Ávila-norte, San Sebastián, Orense y, sobre todo Huesca.
Los nitratos -contaminación por abonos- pueden causar graves daños a la salud. Los niveles detectados son mínimos. La microbiología, bacterias como la 'escherichia coli' y coliformes totales- arroja resultados «satisfactorios», dice el informe.
La conductividad, causa la corrosión en las tuberías es alta en varios puntos del litoral mediterráneo.
Y, finalmente, la geosmina, contaminación por algas que no suele ser tóxica pero altera el olor y el sabor del agua, aparece en Bilbao, Alicante, León, Valencia, Murcia y Santander.