La granja de avestruces de Aldealobos continúa trabajando con total normalidad
En un entorno privilegiado, a medio kilómetro escaso del pueblo abandonado de Oteruelo, Juan Macías cumple este año su tercera temporada criando 60 aves muy curiosas (en todos los sentidos): las avestruces. Sin embargo, desde los últimos meses la tranquilidad de temporadas anteriores se ha visto perturbada, en cierta manera, por la posible llegada de la gripe aviaria.
A pesar del 'boom' mediático (que no llega a Aldealobos por televisión, porque no tienen) para Juan «no hay motivo para tanta alarma». En su opinión «esta alerta está bastante injustificada». Por ello, en el sector que él domina, el de la avestruz, «predomina la calma y la tranquilidad».
En cuanto al anuncio nacional de mantener los animales al aire libre, esto «beneficia» a las avestruces, ya que «es conveniente que estén libres; es más, es necesario», reconocía ayer Macías.
Aunque la situación no es grave en estos momentos, este propietario mantiene un continuo contacto con la Consejería de Agricultura. «No hay medidas previstas por ahora, pero si apareciese algún caso de gripe nos llamarían inmediatamente». Si esto ocurre lo más posible es que hubiese que guardar las avestruces bajo techo. «Si hay que guardarlas lo haré; otra opción sería la vacunación, pero todo depende de las medidas que se estimen oportunas», explica.
Todo lo que se está viviendo, así como los casos aparecidos en otros países no le han afectado negativamente a nivel de cifras. «Mis animales van a Valencia, lugar donde se sacrifican y se comercializan, y las ventas no se están resintiendo; el mercado es deficitario, así que todo lo que se cría está vendido», concluye Macías.