El comisario de Andorra explicó que el suceso se produjo cuando el ciudadano chino estaba comiendo con los dos empresarios andorranos y, según algunos testigos, de repente se levantó y disparó contra ellos con una pistola con silenciador. Una decena de comensales que compartían el comedor del lujoso hotel presenciaron el crimen y salieron huyendo, informando a la policía de que un hombre había matado a tres personas y se había dado a la fuga por lo que las autoridades optaron por cerrar sus fronteras.
Sin embargo, posteriormente se comprobó que el doble homicida se había quitado la vida en el restaurante. Los empresarios andorranos asesinados son Antoni S. y su yerno Marc S., ambos vinculados a promotoras inmobiliarias y el primero de ellos con antecedentes policiales en el principado.