El concejal de Desarrollo Urbano de Logroño, José Musitu, y la concejala del Distrito Centro, Concepción Gamarra, informaron hoy en rueda informativa de esta reforma en el propio parque, cuyas obras se prolongarán durante diez meses, hasta la próxima primavera.
El parque se integrará con la ciudad con la retirada de las vallas que lo circundan, en las calles Menéndez Pelayo, Somosierra, República Argentina y Pérez Galdós, y se colocarán en estas aceras 35 farolas, 14 bancos y 21 tilos.
La zona junto a Menéndez Pelayo se reservará para parque "romántico" con lagos y surtidores, mientras que la parte de República Argentina tendrá tres espacios para juegos infantiles para bebés, niños de edades medias y otros más mayores.
En la parte de atrás de edificio -en el que se ubica una escuela infantil cuya actividad se mantendrá durante las obras, ya que se desarrollarán por fases- habrá un circuito biosaludable para que hagan ejercicio las personas mayores.
También se ha reservado un espacio para una cafetería, junto a la iglesia Santa Teresita, que tendrá una gran cristalera para poder ubicar una terraza de invierno.
Musitu detalló que se mantendrá la vegetación en el parque, que cuenta con 1.700 metros cuadrados de césped y otros 1.600 de arbustos, y se colocarán dos nuevas esculturas, un aparcamiento de bicis y quince focos que iluminarán los lagos.
La remodelación de este parque "privilegiado en el centro de Logroño" ha sido solicitada por los comerciantes de la zona y la Junta de Distrito Centro, ya que la última reforma se llevó a cabo en 1994, detalló Gamarra.
Añadió que con esta actuación "se revalorizará esta zona de la ciudad, que cuenta con unas 3.000 viviendas".