El cadáver de Javier Jiménez Ruiz, de 23 años, el hijo del matrimonio sepultado este jueves al caer un muro de contención sobre su vivienda en Las Palmas de Gran Canaria, ha sido sacado de los escombros a las 0:25 horas (local) por los servicios de rescate.
Después de permanecer sepultado durante más de 18 horas, el cuerpo del joven ha sido finalmente encontrado sobre las once de la noche y se ha tardado cerca de una hora y media en las tareas para poder sacar el cuerpo.
Tras el levantamiento del cadáver, autorizado por el juez de guardia, ha sido introducido en un furgón funerario, según las fuentes.
El hermano de la víctima, que logró salvarse porque anoche no durmió en la vivienda familiar, ha permanecido durante todo el día junto a su casa ayudando a los equipos de rescate en la localización del cuerpo de su hermano, ya que sus indicaciones sobre la distribución de la vivienda han sido de gran ayuda para el rescate.
Javier Jiménez Ruiz y sus padres murieron la madrugada del jueves sepultados mientras dormían al derrumbarse un muro de contención sobre un grupo de chalés unifamiliares de lujo del barrio de San Antonio, en Las Palmas de Gran Canaria.
En el suceso, otras trece personas resultaron heridas, dos de las cuales continuaban ayer hospitalizadas en observación.