El fiscal del crimen de Mendavia se suma a la tesis del móvil sexual y pide 17 años de cárcel
Los forenses consideran que la víctima murió por los golpes recibidos en la cabeza El jurado popular emitirá hoy su veredicto
El fiscal reafirmó ayer su petición de 17 años de cárcel para el joven logroñés acusado de asesinar en Mendavia a una joven ecuatoriana. El representante de la acusación pública se sumó además a la hipótesis del móvil sexual introducido por primera vez en el caso por un agente de la Guardia Civil en la sesión anterior.
A pesar de que el joven indicó en su declaración que los hechos sucedieron en un descampado a raíz de una violenta discusión que se suscitó cuando la inmigrante ecuatoriana le amenazó con mediar para que el chico y su novia rompiesen la relación, el fiscal aseguró ayer que «la llevó allí para abusar de ella». «Ella se negó» y «le pasó lo que le pasó porque no se dejó agredir sexualmente».
El representante de la acusación pública quiso también restar importancia al efecto que el alcohol y las drogas pudieron tener en la comisión del crimen. Según él, los testigos citados por la defensa (compañeros del acusado y una hermana suya) exageraron el número de copas que el joven pudo llegar a tomar aquella noche, y a sus versiones contrapuso la de dos empleados de la discoteca 'The Room', de Mendavia, que aseguraron que vieron a la pareja «normal» y mantuvieron una corta pero coherente conversación con ella.
Apoyado en el testimonio de los forenses, el fiscal quiso hacer ver al jurado popular -que hoy se reunirá para emitir un veredicto- que la muerte de la mujer no se debió a un posible estrangulamiento fruto de un arrebato del joven sino que fueron los repetidos y violentos golpes infligidos con un objeto contundente en el cráneo de la víctima lo que acabó con su vida.