La obra que representan es 'Juan sin miedo' y durante su recorrido han estado, entre otros, en el Teatro Bretón de Haro y en el Cervantes de Arnedo intentando demostrar que lo importante es sentir y emocionarse. Ayer lo consiguieron con alrededor de un centenar de alumnos del Colegio de Educación Especial Marqués de Vallejo, de Logroño, que acogió la representación a la que acudieron miembros de algunas asociaciones riojanas como Aspace.
«Ha estado fenomenal. Los niños han disfrutado mucho porque era un espectáculo con música y sonido», explicaba contenta del resultado la jefa de estudios del centro, Pilar Arnedo. «Creo que es una actividad que estimula y hace reaccionar hasta a los más afectados, porque les atrae mucho, aunque los mayores disfrutan más con la obra», aseguraba Arnedo, mientras los niños aplaudían los chistes de la obra.
Efectos
«Está siendo interesante y es de niños. Está explicada para nosotros. Se la tienen que enseñar a la sociedad para que comprendan cómo somos nosotros», reflexionaba Iñaki Fraile, alumno del centro, de 16 años.
«Yo había visto una parecida en Madrid», añadía por su parte su compañero William Mauricio, de 18 años. «Pero se nos ha hecho un poco larga. Nos aburrimos un poco», decían casi al mismo tiempo Josué Pascual, de 17 años, y su amigo Michael Izurieta, de 16.
«Lo cierto es que se mueven mucho y les cuesta estar mucho rato sentados, así que tienen que estar entretenidos», apuntaba Arnedo sobre la actividad que tienen estos jóvenes.
«Si no les gusta no tienen ningún problema en levantarse y marcharse», advertía desde los bastidores y con una amplia sonrisa Almudena García, que estaba acompañada por Ignacio González y David Rangel, el resto de los actores de 'El Globo Rojo'.
«Llevamos siete años haciendo teatro y si les llega la ternura, el cariño y la ilusión es que hemos hecho bien nuestro trabajo», afirmaba rotunda. «Este es un cuento popular en el que aprenden con la experiencia y hay efectos mágicos, luz, burbujas... que les gustan mucho. Es una obra sencilla, que no simple», aseguraba.
«Aplaudían mucho. Parece que el teatro le gusta a casi todo el mundo, pero es un público exigente, aunque también sea agradecido», concluyó después de cerrar el telón.