«Tenía tres hijos. Imagínense en que situación han quedado»
Sara V. C., la inmigrante ecuatoriana que murió en el crimen de Mendavia, tenía tres hijos. Cuando vino a España los dejó al cargo de la abuela, en su país natal. «Imagínense en que situación han quedado», clamó ante el tribunal una hermana de la víctima, que ayer se desplazó desde Madrid para declarar en el juicio.
La testigo se mostró visiblemente afectada, e hizo ademán de desvanecerse durante el interrogatorio. Sofocada, con la voz temblorosa, la hermana de Sara relató que la fallecida mandaba a Ecuador parte del dinero que ganaba con su trabajo de camarera en un restaurante de la capital riojana. «Ahora su familia ha quedado desamparada»,
La Fiscalía, además de 17 años de prisión para el acusado, solicita una indemnización de 74.000 euros para los hijos de la víctima.