Dos mismos dibujos para dos estilos diametralmente opuestos. El juego agresivo y directo del Chelsea contra el toque sutil y la elegancia del Barcelona. La arrogancia de Mourinho contra la caballerosidad de Rijkaard. La fortaleza de Terry contra el pundonor de Puyol. La contundencia de Drogba contra la rapidez de Eto'o. La clase de Lampard contra la magia de Ronaldinho.
Arropado por unos 2.500 seguidores, el Barça quiere iniciar en Stamford Bridge el primer capítulo de su revancha ante el conjunto que le apeó la pasada temporada de la máxima competición europea. Esta vez, los azulgrana dispondrán de una leve ventaja, ya que disputarán el partido de vuelta en el Camp Nou.
La guerra se plantea dura. El Chelsea ofrecerá similares postulados que la temporada pasada. Mourinho dispone de la misma columna vertebral que ya le sirvió para eliminar al Barcelona con aquel polémico 4-2 gracias al tanto de Terry tras una falta previa de Carvalho a Valdés no señalada por el italiano Collina.
Cech, Carvalho, Terry, Makelele y Lampard estarán, salvo decisión de última hora, en el once inicial del portugués. La principal novedad residirá en la punta de ataque -Drogba se perdió el partido de vuelta por sanción-, y en la banda izquierda, ya que Robben podría dejar en el banquillo a Duff.
Más recursos defensivos
Ante el aguerrido conjunto inglés, Rijkaard tiene pensado confeccionar un once más físico. El técnico holandés dispone de tres jugadores que la temporada pasada se perdieron el choque. Márquez y Edmilson tienen un puesto asegurado en el once inicial mientras que la entrada de Motta se da casi por hecha después de jugar unos minutos antes el Betis, tras haber estado un mes y medio sin jugar.
Rijkaard pretende construir un núcleo duro para salvaguardar la meta de Valdés y confiar la suerte del partido en sus estrellas. El Barça presentará su ataque más demoledor. El mando, sobre todo tras la larga baja por lesión de Xavi, lo tomará Deco. El brasileño nacionalizado portugués debe nutrir de balones a los tres ases azulgrana.
Dos son viejos conocidos de la afición inglesa. Ronaldinho dejó boquiabiertos a los hinchas del Chelsea cuando la temporada pasada, con un gol celestial elegido el mejor de la Champions, inició la, a la postre, fallida remontada azulgrana. Eto'o, que no brilló en exceso, tiene el partido entre ceja y ceja más aún tras caer eliminado ante la Costa de Marfil de Drogba en la última Copa de África.
La tercera estrella es la gran baza azulgrana. Leo Messi pasará de mirarse el encuentro por televisión a ser titular. Rijkaard confía ciegamente en la clase del argentino para desarbolar a la férrea defensa inglesa.
Mourinho deberá estar muy pendiente de las dos bandas azulgrana. Para controlar a Ronaldinho y Messi podría dar entrada a Ferreira, ya que el central Gallas, que iba a hacer funciones de lateral, no se ha recuperado.