| CARLOS OCHAGAVÍA | PINTOR
«Yo siempre he llevado La Rioja en el corazón y quisiera morir en mi tierra»
Ochagavía nunca ha abandonado la idea de regresar a su tierra natal y ahora desea donar algunas obras
Mañana de verano en Buenos Aires. Como siempre, Carlos Ochagavía lleva levantado desde antes de alba. Trabajando. Pinta sin parar. A eso de las diez comienza a sonar el teléfono. Es de España, de Logroño. Él atiende con infinita amabilidad todo lo que proceda de su querida tierra. Pero además hoy todo son felicitaciones. Le dan un premio importante. ¿Qué bueno! Lo que más ilusión le hace es volver. El 10 de marzo cumplirá 93 años. Se fue de aquí con tan sólo 2 años y siempre ha querido volver para quedarse.
- Enhorabuena. ¿Cómo le sienta el premio?
- Estoy muy, muy orgulloso de todo esto. Muy feliz.
- A pesar de su importante carrera, no es conocido en La Rioja. Tendrá que exponer aquí al fin, venir a recoger el premio ¿Cree que se le debía algo así?
- De ninguna manera. Esto es algo totalmente inesperado. Me llena de orgullo. Sólo puedo estar agradecido. Y sé que se lo debo a todos mis amigos de allá.
- ¿Tiene ganas de venir?
- Muchísimas ganas. Siempre tengo ganas de volver, pero a quedarme a vivir. Siempre he llevado La Rioja en el corazón y quisiera morir en mi tierra.
- Dicen que todavía le queda mucha cuerda. ¿Todavía pinta?
- Pinto a diario, casi sin parar.
- También ha desarrollado otras especialidades artísticas.
- Sí, he hecho muchas cosas: grabado, ilustración, animación, incluso una película. Fue lindo aquello. Me dieron algún homenaje. Todo eso ha llenado mi vida.
- En La Rioja no hay obra suya. ¿Espera que este premio le recupera en su tierra?
- Nunca he sentido esa necesidad porque yo salí de Logroño siendo un niño muy pequeño. Pero yo voy a donar obras mías a La Rioja para que se me conozca mejor.
- ¿Qué recuerdo tiene de La Rioja?
- De infancia. Después he vuelto alguna vez, pero no tanto tiempo como me gustaría. Siento que disfruté de la vida en el campo hasta que mi padre, que era grabador, decidió viajar a Argentina, que entonces era un país pujante. Tuvimos la editorial Iregua, en recuerdo de nuestra tierra.
- Después de todo lo que ha vivido en aquel país, también debe de sentirse argentino.
- Pedí la nacionalidad para recoger un premio, pero de verdad nunca me interesó otra patria que no fuera la mía.
- ¿Cómo le gustaría ser recordado?
- Como me recuerdan mis amigos.