Para empezar se plantea el tema de la imputabilidad del joven. El abogado defensor intentará convencer al jurado de que la noche de los hechos Matías V. A. estaba fuera de sí; en una especie de enajenación mental causada por el consumo de alcohol y drogas que no le harían responsable de sus actos.
Paralelamente, la defensa ha comenzado a plantear la cuestión de que, en cualquier caso, estaríamos ante un caso de homicidio y no de asesinato. Es decir, que el joven no premeditó el crimen sino que la situación se le fue repentinamente de las manos. En este caso, la condena sería menor.
Las declaraciones de la decena larga de testigos y forenses que desfilarán hoy -durante la segunda sesión del juicio- ante el jurado popular constituido en la Audiencia Provincial de Navarra ayudarán a ir dilucidando estas cuestiones.