El alcalde se reúne con vecinos de los edificios dañados de la calle Cantabria
Aunque el tema trasciende el perímetro del Casco Antiguo de Logroño, el alcalde también se refirió al encuentro que hoy mantendrá con los vecinos de la manzana acotada por las calles Cantabria, Manzanera, Quintiliano y Ruperto Gómez de Segura, afectada por el deterioro de las vigas. Un encuentro -dijo- que va a ser privado. «Cuando tenga los datos de los ensayos (encargados a ENSATEC para conocer las causas del deterioro), lo que les quiero transmitir a los vecinos es absoluta tranquilidad y apoyo. No veo ninguna situación que pueda ser de preocupación en este momento, pero necesito ver los datos», comentó Julio Revuelta, con gesto serio y sin dar pie a más comentarios sobre un asunto tan delicado.
También delicado fue en su día el anuncio del traslado de los bares de copas del Casco Antiguo a los extrarradios de la ciudad.
En este sentido, el alcalde aseguró que, «en este momento, no hay en proyecto un desplazamiento masivo de bares». Y aunque el Ayuntamiento sigue manteniendo conversaciones con sus dueños, lo hace para que cumplan rigurosamente con las normas de ruido, de seguridad y limpieza. «Eso sí es prioritario, garantizar que la convivencia se mantiene», indicó Revuelta.
Y explicó cómo «hubo un tiempo en el que un bar ocupaba prácticamente todo un edificio y lo anulaba para otros usos, y ese no es el camino. Lo bueno es la mezcla razonable de usos y por eso ahora no estamos fomentando en absoluto la apertura de nuevos bares de noche y sí de cafeterías, que dan mucho ambiente al Casco Antiguo, o de bares tradicionales, que tienen un valor turístico innegable». Es más, concluyó, «algunos bares van desapareciendo, sin traumas, por la lógica de la rehabilitación y el cumplimiento de las ordenanzas».