El Gobierno ha soportado con estoicismo las críticas que le han llegado tras conocerse que el último comunicado de ETA no ha respondido a las expectativas que el propio Ejecutivo había difundido (en una semana, Zapatero informó por tres veces de la supuesta cercanía del inicio de un proceso de paz). Nadie sabe a ciencia cierta si el texto es un desmentido de la organización terrorista o si se trata de un comunicado rutinario. En cualquier caso, la potente irrupción de ETA en los medios de comunicación ha puesto de relieve la conmovedora ingenuidad del jefe del Gobierno, quien, al insistir en las previsiones optimistas, ha puesto la agenda en manos de ETA.