Según el diario, el fiscal general presentará cargos contra los agentes del servicio de vigilancia que falsificaron unos datos sobre la operación para que la responsabilidad por la muerte por error del joven recayera en sus compañeros de la brigada armada, que fueron los que al final apretaron el gatillo.
De Menezes murió el pasado 22 de julio en la estación de Stockwell del metro de Londres al recibir ocho disparos de un agente que le confundió con uno de los autores de los atentados fallidos de la víspera.
El agente, que le disparó a bocajarro siete tiros en la cabeza, habría recibido confirmación de la unidad de vigilancia de que el joven electricista era el sospechoso que buscaban.
El fiscal, cuyo informe final se espera para Semana Santa, ha estudiado el dossier que le presentó hace unas semanas la Comisión Independiente de Quejas a la Policía (IPCC), que ha investigado las circunstancias de la muerte de De Menezes.
En ese mismo informe, la IPCC revelaba una sospechosa manipulación de datos en un diario de la Brigada Especial de vigilancia, en el que se detallaban los últimos movimientos del joven brasileño.