EEUU entrena a los chóferes de autobuses escolares para que identifiquen a terroristas
Deberán alertar sobre sospechosos que tomen fotos o que lleven abrigo en verano
Los familiares autobuses amarillos que llevan a los niños a las escuelas de Estados Unidos han dejado de ser tan inocentes como parecen. Dentro, cada conductor vigila atentamente los barrios por los que atraviesa en busca de «presuntos terroristas». Sus sospechas tienen línea directa con el Departamento de Seguridad Interior, que los entrena para que les sirvan de ojos y oídos.
Un coche desconocido en el barrio, alguien tomando fotos o dibujando bocetos. Cualquiera de estas actividades es considerada sospechosa bajo el entrenamiento que el programa 'School Bus Watch' quiere proporcionar a más de 600.000 conductores escolares para convertirlos en espías del Gobierno.
Breve entrenamiento
En realidad se trata de una expansión del programa 'Highway Watch', que en los últimos dos años ha reclutado a los camioneros para vigilar señales tan ambiguas como la presencia de extranjeros en zonas no turísticas o la de personas que visten abultadas chaquetas en temperaturas cálidas. Los entrenamientos son breves, un par de vídeos, una charla sobre la importancia de su colaboración, y un número de teléfono al que llamar.