Así, según los datos definitivos de los indicadores demográficos que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), los chicos se casaban en 1975 a los 27,42 años de media. Diez años más tarde lo hacían a los 28,16 y en 1995, a los 30,53. En la última década han ido retrasando aun más el momento de la boda, hasta los 33,01 años.
Las chicas han experimentado la misma progresión, aunque ellas se casan antes, siempre con una diferencia de tres años con los chicos.
Los que antes se deciden a pasar antes por la vicaría o el juzgado son los chicos y las chicas extremeñas, que lo hacen a los 31,65 y los 29,12 años respectivamente, seguidos de los castellano manchegos (31,83 y 29,18). Por contra, los que más tardan en casarse son las chicas vascas (31,26 años) y los chicos canarios (34,46).