La cultura maya floreció hasta el siglo IX cuando desapareció por razones que han quedado en el misterio.
Aunque muchas de las construcciones, en particular pirámides y edificios dedicados al culto, han sobrevivido en medio de la candente humedad selvática, hay mucho más bajo la copa de los árboles o sepultado por el humus y otros restos vegetales acumulados con el paso del tiempo e invisibles a la vista del hombre, según creen los expertos.
«Desde el aire, todo queda oculto bajo las copas de los árboles, excepto algunas pirámides y, sobre el suelo, la espesura oculta objetos que pueden estar a tres metros de distancia», señaló Dan Sever, científico de la Nasa.
«Los exploradores pueden estar de pie sobre una ciudad antigua que albergó a miles de habitantes sin siquiera darse cuenta», agregó la agencia.