El periódico 'Bild' la acusó de poner en peligro la vida de otros dos ciudadanos alemanes que aún siguen en poder de sus captores y sugirió que la arqueóloga podría haber fingido su secuestro, que en su momento sacudió a la población alemana.
«¿Estuvo realmente secuestrada Sussane Osthoff? Hay muchas dudas que no han sido aclaradas», señala el rotativo. «Solo hay dos explicaciones: o su imprudencia raya en la tontería o simplemente es cómplice», añade el periódico.
Berlín pagó cinco millones de dólares por obtener la libertad de Osthoff en noviembre, una suma que podría haber convertido a los alemanes que trabajan en Irak, en posibles victimas de las bandas que existen en Irak. «Estoy aquí para solucionar algunas cosas que deben ser resueltas», dijo la mujer citada por un periódico suizo y calificó su decisión de regresar a Irak como una «cuestión privada».
Tras ser liberada, agentes de la inteligencia alemana descubrieron parte del dinero que se pagó por su rescate en su vestimenta, un hecho que hizo creer que la mujer había engañado al gobierno alemán.