Los diputados de Hamas toman el control del Parlamento y descartan negociar con Israel
El portavoz del Movimiento de Resistencia declara que «persisten la ocupación y las agresiones» Mazen no aceptará que los fundamentalistas cuestionen la legitimidad de los acuerdos de Oslo
La sesión constituyente del nuevo Parlamento palestino, que por primera vez cuenta con mayoría absoluta de Hamas, se celebró ayer en Ramala marcada por una declaración del presidente de la ANP, Mahmud Abbas (Abu Mazen), que anunció que no aceptará que los fundamentalistas cuestionen los acuerdos de Oslo.
Esta declaración no amedrentó a la dirección de Hamas, cuyos portavoces indicaron que la lucha contra la ocupación seguirá adelante -aunque Hamas no ha cometido ningún atentado en el último año- y que el reconocimiento de Israel y el diálogo con los israelíes es «imposible» en las circunstancias actuales.
Mazen subrayó que «cualquier individuo, grupo o facción política tiene derecho a oponerse a los acuerdos de Oslo. No obstante», añadió, «no aceptaré que se cuestione de ninguna manera la legitimidad de unos acuerdos» que se han convertido en una «realidad política» y que han permitido que Hamas entre en el Parlamento.
La enjundia del proceso de Oslo de 1993 radica en que la OLP e Israel se reconocieron mutuamente el derecho a existir dentro de unas fronteras seguras sobre la base de las resoluciones internacionales que exigen a Israel que abandone los territorios ocupados en 1967.
Alusión a los colonos
Para oponerse a Oslo, Hamas utiliza como argumento que trece años después Israel no ha cumplido ni la letra ni el espíritu de aquel documento histórico sino que ha incrementado en un quinientos por cien el número de colonos judíos que viven en la Cisjordania ocupada.
Este argumento fue definitivo en las elecciones del 25 de enero, cuando los palestinos votaron a Hamas, el partido que mejor encarna la resistencia armada, al comprobar que la vía del diálogo no conducía a ninguna parte debido a la intransigencia israelí.
«En las circunstancias actuales, en las que persisten la ocupación y las agresiones contra nuestro pueblo, Hamas no se plantea negociar con Israel; eso no está en nuestra agenda», recalcó Sami Abú Zuhri, portavoz de la organización fundamentalista. «La lucha armada es un derecho natural de los palestinos para enfrentarnos a la ocupación», añadió su portavoz.
Otro aspecto significativo del discurso de Abu Mazen fue el que hizo referencia a la igualdad ante la ley de musulmanes y cristianos y a la defensa de los derechos básicos, unas palabras con las que envió a Hamas un mensaje en el sentido de que no va a tolerar que la religión menoscabe esas libertades.
El enfrentamiento entre el presidente Abu Mazen y Hamas está garantizado. Las dos partes mantienen posiciones muy distantes y los roces serán constantes y continuos durante toda la legislatura. La única incógnita es saber adónde llevarán esos enfrentamientos.
Por mucho que los fundamentalistas afinen sus posiciones es inevitable que se produzcan choques entre un Mazen que tiene todo el poder efectivo y se siente respaldado por EE. UU. e Israel, y un Hamas que controla el Parlamento palestino pero cuyas iniciativas legislativas solo serán aprobadas si cuentan con el consentimiento del presidente.
Choques previstos
Abu Mazen se vio obligado a responder a las preguntas de los periodistas sobre esta cuestión. «¿Por qué hay que asumir que va a haber una crisis? Demos una oportunidad al diálogo. Esta es nuestra posición y nuestra política: hablar con todos sobre esa base», dijo el presidente.
Como era previsible, Abu Mazen encargó a Hamas que forme el próximo Gobierno. El candidato de este partido para el cargo de primer ministro es Ismail Haniya, quien está considerado como un político moderado y pragmático que tendrá que negociar con Fatá y con los partidos minoritarios la composición del nuevo gobierno.
La intención de Haniya es formar un gabinete de coalición, algo que no será nada fácil puesto que todos los partidos políticos condicionan su participación al programa de gobierno que se les presente. La sesión constituyente se celebró en la Muqata, que es la residencia del presidente Abu Mazen, y los diputados de Hamás en la franja de Gaza intervinieron y juraron sus cargos a través de una videoconferencia ya que Israel no les permitió desplazarse a Ramala.
Abdel Aziz Duwaik fue elegido presidente de la cámara. Duwaik, de 57 años, es un político moderado que milita en Hamas y que fue elegido sin que se presentara ningún candidato alternativo por 70 votos a favor y 46 votos en blanco. La cámara palestina tiene 132 escaños y 14 diputados no pudieron asistir por estar encarcelados en Israel.