El Ejecutivo terció en la polémica abierta por el Parlamento de Vitoria, por un lado, y el PP y las víctimas del terrorismo, por el otro, sobre si debe haber vencedores y vencidos en un proceso de paz.
No hay atajos
María Teresa Fernández de la Vega señaló desde Santander que el objetivo del Gobierno es lograr la paz, pero «no a cualquier precio». El camino hace esa meta, dijo, «no tiene atajos» y debe recorrerse «sin hipotecas, solo aplicando la ley».
Por su parte, Mariano Rajoy moduló el discurso del PP contra la política antiterrorista del Gobierno y admitió que se pueden introducir cambios si «los terroristas dejan de matar».
Mariano Rajoy pidió a José Luis Rodríguez Zapatero que revise su decisión de no contar con los populares y ofreció al jefe del Ejecutivo pactar la estrategia contra la banda ETA, porque si no lo hace cometerá «uno de los errores más grandes de la vida política», dijo.