 ESCAPADA. Íñigo Pascual, capturado en el instante en el que la pelota sale de la mano de Pascual. / FERNANDO DÍAZ
|
|
Imprimir Enviar |
|
| TITÍN-PASCUAL 12 - BENGOETXEA-RUIZ 22 |
Tiempo de juego: 56
Pelotazos a buena: 413
Tantos de saque: Titín, 2; Bengoetxea, 3.
Faltas: Titín, 0; Bengoetxea, 0.
Tantos en juego: Titín, 5; Pascual, 1; Bengoetxea, 5; Ruiz, 3.
Tantos perdidos: Titín, 3; Pascual, 8; Bengoetxea VI, 2; Ruiz, 2.
Marcador: 2-0; 2-4, 7-4, 7-12, 10-12, 10-15, 11-15, 11-17, 12-17, 12-22.
Momios de salida: Dinero a la par
Botilleros: Miguel Muntión con Titín y Pascual y Salva Vergara con Bengoetxea VI y Ruiz.
Incidencias: El Adarraga sólo dejó unas sillas libres en la parte alta del rebote. Magnífico ambiente. |
|
|
|
|
|

|
La pareja navarra se enfrentarán ahora a Irujo y Eulate, únicos supervivientes de la empresa Aspe, los únicos que han hecho las cosas medianamente bien. Titín y Pascual salieron derrotados de Logroño con tanto merecimiento como la victoria de sus rivales. Las distancias en la zaga llegaron a ser tan grandes -abismales- que no hicieron sino clarificar que todos los pronósticos de los técnicos estaban en lo cierto cuando anunciaban que la clave del partido era Pascual. Pero eso lo sabía hasta la bruja Lola. Pascual se llevó de Logroño una derrota, una lesión y, de paso, un par de velas negras.
El zaguero de Abárzuza no dio una a derechas y volvió a grabar a fuego su fama de pelotari irregular. Y fue tal su afán por jugar a la ruleta que ya no se sabía si al pelotazo siguiente la iba a mandar arriba o abajo. Ya no es la derecha o la izquierda, Pascual falló con las dos. El público jaleaba su nombre para darle ánimos, como se los dieron antaño a Balerdi o Mendía, compañeros circunstanciales del riojano en anteriores campeonatos. Bengoetxea VI y Ruiz ya sabían desde que pusieron el coche en marcha para venir a Logroño que Pascual iba a tener trabajo. Se lo dieron.
Titín no entraba cómodo. Cuando lo hizo tampoco hacía daño. Bengoetxea estaba concentrado en defender y despejar atrás. El caracolero salió poderoso, ajustando una parada al choco al cuerpo de Bengoetxea y un saque. El Adarraga se contagiaba fácil con su predisposición. En los primeros compases los cuatro estaban nerviosos y fallaban más de la cuenta. Hasta el 7-4 no se ajustó el juego. Y el artífice del nuevo orden fue Pachi Ruiz. El zaguero de Estella le sacudió a la pelota con saña y puso en apuros (aún más) a Pascual. De su prodigioso golpe y estilo lograba poner la espalda contra el rebote a Pascual. También fue sorprendente el pelotazo de Bengoetxea en el 7-5 por obra y gracia de un material -casualmente de Titín y que fue catalogado como «soso y motelo» por Ruiz-, pero que viajaba a toda velocidad.
Ruiz marcó el ritmo al partido. Bengoetxea respetó siempre a su compañero mientras que Pascual siguió a lo suyo y Titín, inédito. Total: 7-12. Se acercaron los colorados a un 10-12 después de que a Ruiz se la cayera una pelota, el riojano cruzara desde el suelo casi a la línea tras espléndida alcanzada de Pascual y que éste último ganara de 'dejada' un pelotazo al choco. En esa acción los 'asegarces' se quejaron al juez con vehemencia al entender que había sido mala.
Bronca
La alcanzada de Pascual descrita anteriormente fue ciertamente espectacular, pero si tuvo que lanzarse en plancha a por la bola fue porque llegaba tarde. Titín le había dejado la pelota para que gozara. No debió hacerlo el riojano. Pascual no le ha entendido desde el primer día y ayer no iba a ser una excepción. En fin, que cuando se lanzó al suelo, Pascual se hizo daño en la rodilla.
Se retiró a los vestuarios y aguantó como pudo hasta el final. El público estaba encendido con Pascual y estalló cuando dieron mala una pelota que pegó en el lateral y fue buena por 40 centímetros. Un sector del público perdió la compostura y se ensañó con el juez. Hubo hasta quien le zarandeó al final. No pudo terminar peor la fiesta. Lamentable.