Una zona con vínculos históricos y afinidades
El presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, Javier Lambán, aseguró ayer en la Conferencia Interregional sobre el Valle del Ebro que la realidad económica y social ha situado buena parte de los intereses de los municipios en una escala superior al ámbito estrictamente local, independientemente de las administraciones de cada momento, la proximidad y las afinidades naturales que han creado vínculos históricos entre los pueblos que, lejos de diluirla, fortalecen, a su entender, la personalidad de cada uno de ellos y le otorgan potencialidades añadidas.
Para Javier Lambán, el Valle del Ebro reúne todos los requisitos necesarios para ser considerado un espacio común a esos efectos y así lo atestigua una tupida red de relaciones económicas ya existentes, ademas del potencial del propio río y de su cuenca «que sirve de eje vertebrador de buena parte de la historia de esta región y del presente».
En ese sentido, dijo que en el «problemático desenvolvimiento del Estado de las Autonomías», Aragón y Navarra tienen ejemplos como los protocolos suscritos entre algunos ayuntamientos de la zona. En concreto, son «reseñables» los casos de Tudela y Tarazona (8 de octubre de 1996) o de Tudela y Ejea de los Caballeros (21 de abril de 1998), por lo que, a su juicio, se trata de extender territorialmente ese marco de cooperación.
También se refirió a la ubicación de las numerosas ventajas estratégicas del Valle del Ebro, como es la potencialidad logística de Zaragoza (PLAZA y Mercazaragoza).