Bush defiende su táctica antiterrorista frente a las críticas por Guantánamo
El presidente y altos cargos de la Casa Blanca recorren el país para explicar su gestión tras las denuncias por las torturas a prisioneros
El Gobierno de Estados Unidos defendió ayer su política en Irak y su lucha contra el terrorismo, después de que la ONU pidiese el cierre de su prisión de Guantánamo y se divulgasen nuevas fotos de maltratos en la iraquí de Abu Ghraib. En un discurso ante el Consejo de Relaciones Exteriores en Nueva York, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, admitió abiertamente que EE. UU. está perdiendo «la guerra de la propaganda» frente a la red terrorista Al Qaida. En parte para responder a eso, se movilizaron en diversas intervenciones públicas ayer no solo Rumsfeld, sino también el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Peter Pace, y el propio presidente del país, George W. Bush.
Bush viajó a Tampa (Florida) para asistir a una sesión informativa en la sede del Mando Central estadounidense, encargado de la región mundial en la que se inscriben Irak y Afganistán. En la reunión participaron, entre otros, el comandante en jefe del Mando Central, John Abizaid, y el vicealmirante David Nichols.
A continuación, Bush se desplazó al puerto de Tampa para pronunciar un discurso sobre la guerra en Irak y la lucha contra el terrorismo, en el que enfatizó que «vamos a ganar este conflicto» y rechazó una retirada prematura de las tropas estadounidenses del país árabe. Según el presidente, los terroristas «creen que EE. UU. es blando y débil, y que solo es cuestión de tiempo el que abandonemos partes del mundo que ellos entonces podrán ocupar», dijo.
Bush instó a la paciencia de los ciudadanos, entre los que la guerra en Irak es cada vez menos popular según las encuestas. Aseguró que «no debemos descorazonarnos si sufrimos reveses, reveses a corto plazo o por la capacidad del enemigo de cobrarse vidas, porque ya hemos visto en el pasado cómo la democracia cambia el mundo», en alusión a las elecciones celebradas el pasado diciembre en el país árabe.
Resoluciones
Las comparecencias públicas de los altos funcionarios en defensa de la guerra en Irak y la lucha contra el terrorismo se produce después del duro informe de la ONU en el que se pide a EE. UU. que ponga fin a conductas que equivalen a la tortura en la prisión de su base naval de Guantánamo. También pide el cierre de esa prisión. Al llamamiento del informe de la ONU se sumó el Parlamento Europeo, que aprobó una resolución en la que también pide el cierre del campo de reclusión.
Además, una televisión australiana divulgó fotos de torturas y humillaciones sexuales de militares estadounidenses a presos iraquíes en Abu Ghraib.