El muestreo revela que la crispación política generada en torno a la política antiterrorista y, sobre todo, la reforma del Estatuto de Cataluña ha provocado que las expectativas de voto de ambas formaciones se estanquen.
El partido opositor, pese a no crecer en exceso su respaldo electoral, logró recortar la ventaja del partido gubernamental en cuatro décimas y situó el margen de diferencia en 1,6%, la más corta en lo que va de legislatura. La encuesta de hace un año de este mismo organismo demoscópico situó el margen del PSOE sobre el PP en 6,7 puntos, y hace solo seis meses, en verano, la distancia era de 5,5 puntos.
Serio deterioro
Estas cifras revelan que los socialistas han experimentado un serio deterioro respecto a las elecciones generales que llevaron a José Luis Rodríguez Zapatero a La Moncloa. El 14 de marzo de hace dos años, lograron el 42,5% de los votos, tres puntos más que las expectativas de voto que tienen ahora. Los populares, en cambio, se mantienen casi igual; en los comicios generales lograron el 37,7% de los sufragios, y en la actualidad su respaldo es tres décimas superior.
Una segunda conclusión es que la controvertida reforma estatutaria catalana y, en parte, la polémica sobre la estrategia contra ETA alimentan la tendencia a la baja del partido gubernamental, pero no han beneficiado de forma especial a la oposición. Respecto al anterior muestreo, los socialistas retroceden apenas una décima, y los populares por su parte solo suben tres.
Notas
El desgaste gubernamental no ha afectado en cambio a la imagen de Rodríguez Zapatero, que ha experimentado una recuperación respecto a octubre. Los ciudadanos otorgaron en la encuesta de enero una nota media al presidente del Gobierno de 5,01, cuando en octubre mereció un 4,8; fue su primer y, hasta ahora, único suspenso de la legislatura. No puede decir lo mismo el líder de la oposición, cuya valoración experimenta un nuevo descenso. Mariano Rajoy recibió en el anterior estudio una nota de 4,3, y en el último se quedó en 4,1.
Los imagen de los ministros tuvo una apreciación contraria a la de Rodríguez Zapatero. Si en el anterior sondeo el mejor valorado era el titular de Defensa con una nota de 5,4, en éste el más apreciado es el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, con un 5,29, mientras José Bono se quedó en 5,28; en tercer lugar quedó el titular del Interior, José Antonio Alonso, con un 5,23.
La peor valoración recayó en tres ministras: la de Vivienda, María Antonia Trujillo, se quedó en 4,02; la de Educación, María Jesús San Segundo, 4,38, y la de Cultura, Carmen Calvo, 4,44.
Si bien el presidente del Gobierno mejoró su valoración general entre los ciudadanos, no logró sin embargo crear más confianza en su labor. En octubre, el 38,2% decía tener mucha o bastante confianza en su labor, ahora esa tranquilidad bajó hasta el 37,4%.