El Ejecutivo de Vitoria aboga por un acuerdo sin ganadores ni perdedores
El Parlamento vasco aprobó una declaración en la que instó al Gobierno autonómico a que «trabaje por la solución dialogada» del final de la violencia para alcanzar una paz «sin vencedores ni vencidos». La resolución, en la que también se reclamó «reconocer y reparar todo el sufrimiento derivado del conflicto», salió adelante con los votos de Aralar, impulsora de la iniciativa, y los de PNV e IU-Ezker Batua, la abstención del PSE y Eusko Alkartasuna, y el rechazo del PP. El Partido Comunista de las Tierras Vascas no participó.
La resolución de la Cámara de Vitoria va en la dirección opuesta de la pretensión de los populares que siempre han reclamado que haya vencedores y vencidos porque no son lo mismo víctimas que victimarios. Una opinión similar expresó esta semana el Defensor del Pueblo, el socialista Enrique Múgica. Desde Madrid, el responsable de comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, calificó la declaración de «cesión inadmisible porque se ha producido ante la pasividad del PSE». Es, resumió, una resolución «escandalosa».
«Otegi, interlocutor»
En el debate en Vitoria, el portavoz del PNV, Joseba Egibar, defendió que debe diferenciarse entre pacificación y normalización política, y que la clave para la solución del «conflicto» descansa en el «reconocimiento de la existencia del pueblo vasco y su capacidad de decidir su futuro». Egibar aseguró durante su intervención que ETA es «una organización política que hace uso de las técnicas modernas de lucha de minorías contra mayorías» que son «técnicas terroristas».
El lendakari, Juan José Ibarretxe, por su parte, volvió a defender que la ilegalizada Batasuna y su dirigente Arnaldo Otegi «son y serán interlocutores del Gobierno vasco» porque su trabajo consiste en «encontrar soluciones». El jefe del Ejecutivo vasco respondió así a una pregunta de la portavoz del Partido Popular en el País Vasco, María San Gil, sobre la reunión que mantuvo Ibarretxe el pasado 19 de enero con Otegui.