La reducción consistía en la retención de los 10 primeros días, servía para subsanar posibles errores y se reembolsaba al interesado al final del paro.
La norma también recoge la simplificación de los trámites administrativos de la protección por desempleo. Esta mejora afectará a unas 3.400.000 personas, que pasan en el transcurso de un año por las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (antiguo Inem).
Entre otras novedades, el Real Decreto abre la vía para que los ciudadanos puedan, en breve, solicitar sus prestaciones a través del teléfono, el correo postal e Internet, sin tener que acudir a las oficinas de empleo. En la actualidad existen experiencias pilotos en 13 provincias, en las que se facilita información de prestaciones y se realizan trámites y gestiones por teléfono. El número medio de usuarios de estos mecanismos asciende mensualmente a unos 30.000 trabajadores.