Como el domingo es el supergigante y lo voy a correr, hemos puesto rumbo a la zona olímpica, donde hoy atenderé en rueda de prensa a todos los enviados españoles. Espero poder convencerles de que nuestro aislamiento era muy necesario y que el 'blindaje' de que se habla se hizo pensando en lo mejor para mí. No me hago ilusiones en esta primera prueba, porque hay especialistas de esta modalidad que, en condiciones normales, deben mejorar mi tiempo, pero voy a correr con mucha ilusión. Si estoy al final en un buen puesto, magnífico. Si no, me servirá para la prueba de gigante del día 24.
Me piden que cuente qué tipo de lectura me gusta. La verdad es que tengo poco tiempo para leer y como, además, soy algo dormilona, ese tiempo se reduce. De todas formas, casi siempre tengo a mano un libro. No soy de las que se apasionan por un autor determinado ni por un género concreto, pero me dejo influenciar por lo que me recomiendan mis amigos. Si me hablan bien de una obra, procuro leerla, o la dejo para periodos vacacionales, que es cuando puedo hacer cosas que ahora, en competición, no tienen encaje. En estos días, por tanto, apenas he podido ojear algunas revistas, leer algún que otro artículo y seguir un poco la actualidad a través de la tele. Casi todo el tiempo lo dedicamos a esquiar, esquiar y esquiar. Y cuando no esquías, te ejercitas físicamente o visionas vídeos para corregir defectos y evitar errores. Es algo que cansa, claro, pero a fin de cuentas es tu vida. Una vida que, dicho sea también, me gusta. Mañana les contaré más cosas.