BALONCESTO | COPA DEL REY | CUARTOS DE FINAL
El Akasvayu se despide de la Copa en el primer partido
El Pamesa Valencia obtuvo el primer pasaporte para las semifinales de la Copa del Rey y, por segunda temporada consecutiva, luchará por una candidatura al título que el Akasvayu Girona sólo tuvo a su alcance en los veinte primeros minutos de la eliminatoria. El Akasvayu está poco habituado a disputar la Copa y le costó mucho trabajo ponerse en situación. En el segundo cuarto incluso corrió serio peligro de distanciarse sin remedio, pero reaccionó. Y lo hizo de la mano de Raúl López y la puntería en el perímetro de Terrel Myers. Luego, evolucionó al ritmo que le marcó el Pamesa.
 Vule Avdalovic (d) presiona al base del Girona Akasvayu, Raúl López, en el partido de ayer. / EFE
|
|
Imprimir Enviar |
|
| PAMESA 82 - AKASVAYU 68 |
Pamesa (19+18+25+20): Avdalovic (29), Stepp (3), Yebra (5), Dikudis (21), Garcés (4) -cinco inicial-, Timinskas (2), Miralles (13), Sklavos (-), Luengo (-) y Harrington (5).
Akasvayu (15+20+15+18): López (17), McDonald (18), Salenga (4), Gabriel (11), Thompson (2) -cinco inicial-, Vázquez (-), Dueñas (5), Myers (11) y Kammerichs (-).
Árbitros: Martín Bertrán, Hierrezuelo y Redondo. Excluyeron por personales a Gabriel (m.40).
Incidencias: encuentro correspondiente a las eliminatorias de cuartos de final de la 70 edición de la Copa del Rey disputado en el Palacio de los Deportes de Madrid ante unos 10.000 espectadores. |
|
|

|
Hasta ese momento de repunte catalán, el Pamesa se movió mucho mejor sobre la cancha. Primero, a través de Demos Dikudis, que pudo con Germán Gabriel en defensa y anotó ocho puntos en el primer cuarto. Posteriormente, por medio de Vule Avdalovic, plenamente recuperado de la lesión en un pie que le había tenido tres días de baja. Dikudis abrió un hueco en la zona que el Pamesa aprovechó perfectamente para anotar debajo del aro y dejar espacios a sus exteriores para penetrar. Mientras tanto, el Akasvayu se consumía por la nula presencia interior de sus hombres altos y los bajos porcentajes del perímetro.
Edu Torres, que había dejado fuera del cinco inicial a Fran Vázquez, recurrió al poste gallego para remendar el vacío que el equipo catalán tenía en la pintura. No lo logró. Enseguida puso en pista a Roberto Dueñas y, aunque ganó consistencia, tampoco arregló los problemas que sufría en defensa.
El genio de Raúl
Raúl López, sin embargo, le sostuvo pese a mirar poco el aro y el Akasvayu acabó el primer cuarto sin daños graves. La salida del base tenía que notarse de algún modo y, en el segundo cuarto, casi le cuesta el partido al cuadro catalán a las primeras de cambio. Avdalovic y Albert Miralles tradujeron en puntos una fase de absoluto dominio defensivo valenciano. Defendía mejor porque estaba afrontando el choque con mayor tensión. Los triples del base serbio y los acercamientos a la canasta del internacional español distanciaron al bloque de Ricard Casas a trece puntos (30-17 m.14).
El Akasvayu paró el partido y Torres volvió a dar el timón a Raúl López. El base revolucionó la contienda. Sacó contragolpes a velocidad de vértigo, asaeteó al Pamesa y despejó espacios para que Myers pudiera tirar desde los 6,25. Los gerundenses firmaron un parcial de 7-18 con el ex madridista en juego (37-35). La eliminatoria volvía prácticamente al principio.
El Pamesa había cedido la cómoda ventaja que había construido a golpe de esfuerzo, concentración y claridad de ideas. Obviamente, Avdalovic debió tomárselo con tranquilidad. El serbio devolvió la delantera y la ventaja al equipo valenciano en el tercer cuarto mientras el Akasvayu caía otra vez en la desorientación ofensiva y en el desconcierto colectivo.
La clasificación estaba mucho más cerca de los valencianos que del cuadro catalán a falta de diez minutos (62-50). López tenía demasiados frentes abiertos y muy poca ayuda. Además, le cayó la cuarta nada más arrancar el periodo. Arriel McDonald cogió las riendas, pero los catalanes son un conjunto de rachas y no encontraron el camino en toda la tarde. Sólo en el tramo previo al intermedio. Demasiado escaso para aspirar algo en la Copa.