García de Cortázar mira a los perdedores de la Historia de España
Bilbaíno, jesuita, liberal, católico practicante, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Deusto, Fernando García de Cortázar, de 62 años, presentó ayer en la Casa de América su esperado ensayo Los perdedores de la Historia de España (Planeta), un recorrido por «todos esos personajes cuya ilusión quedó marchita en algún barranco».
García de Cortázar se remonta a acontecimientos muy remotos, como los protagonizados por Prisciliano (el reverso de San Jerónimo o San Agustín) o por el general Sertorio, quien en el siglo I a. de C. se coaligó con las tribus peninsulares para luchar contra Sila.
Junto a estos hechos, el historiador vasco también toca sucesos muy recientes, como el asesinato del periodista José Luis López de Lacalle a manos de ETA. «Bien está que el historiador hable de los papiros egipcios, pero también debe hablar de lo que está ocurriendo ahora mismo; la gente quiera respuestas a lo que le preocupa, por eso el historiador debe opinar e implicarse en el presente». Al hilo de las posibles negociaciones del Gobierno con la banda terrorista, fue taxativo: «ETA no puede poner de rodillas a un Estado de Derecho». A su juicio, «los únicos perdedores de esta historia son las víctimas del terrorismo».