Al frente de Adler's Appetite, el batería original de Guns n' Roses regresaba hace tres años a los escenarios del mundo para dejar atrás adicciones varias y reencontrarse con la música. La acogida por los fans de los Gunners fue tal que el proyecto se revitalizó, la banda grabó un disco y se ha embarcado en una segunda gira mundial que, en una segunda etapa española, recalará con todo su poderoso rock en la noche dominical logroñesa. Junto a él, desplegarán un puñado de clasicazos Sheldon Tarsa a las voces, Chip Z'Nuff -de los también míticos Enuff Z'nuff- al bajo y JT Longoria -anteriormente con Izzy Stradlin- y Michael Thomas -de los explosivos Beautiful Creatures- a las seis cuerdas.
Steven Adler fue el primero en sufrir los rigores de los caracteres encontrados de Axl Rose y Slash, líderes de los Guns. Después de varias llamadas de atención por su peligroso y reiterado consumo de drogas, fue el primero en salir del grupo en 1990, en la antesala de la grabación de los millonarios Use your illusion, sustituido por el rígido y contundente Matt Sorum, desde The Cult. Tras él marcharía años después Izzy Stradlin y -peculiar expulsión- Slash, Duff McKagan y Matt Sorum, propiciando la estrambótica situación que en la actualidad vive el concepto Guns n' Roses en manos de Axl.
Pero hasta su salida del combo, Steven Adler pasó de barrer boleras, repartir comida china a domicilio y hacer pizzas a ser una superestrella del rock n' roll. Seguidor de clásicos como John Bonham y Keith Moon, unió su genio a la desatada creatividad de aquellos rompedores Guns n' Roses para parir en 1987 el álbum que renovó la escena angelina, refrescó el rock y dejó para la historia una de las grandes bandas. De malvivir de hotelucho en hotelucho, alimentándose de cervezas y restos de comida rápida, un grupete de amigos enmarcaba doce clásicos y se preparaban para conquistar el mundo, pasando por el festival de Donington o acompañando como invitados especiales a sus majestades los Rolling Stones en su gira de 1989. A pesar de su temprana salida, para muchos de nosotros, ese tipo sonriente de pelo crepado siempre será el batería de Guns n' Roses. Regresaba a los escenarios de todo el mundo hace 3 años rememorando esos temas inmortales, en una gira en la que muchos por esta zona recuerdan un sudoroso concierto en la pamplonica sala Artsaia. Si nos dejamos llevar por esas recomendaciones, casi dos décadas después, Steven Adler nos refrescará la memoria y el espíritu rockero y hará gozar del presente en una noche de domingo que no se aventura para nada tranquila.