El corcho, un material de propiedades únicas
El corcho es la corteza de los alcornoques (Querqus suber) que los protege frente a las condiciones extremas del clima mediterráneo, como son la sequía, las altas temperaturas estivales y los incendios. Está constituido por células muertas cuyo interior se llena de un gas similar al aire. Las paredes de estas células, que son como minúsculos compartimentos estancos, están constituidas fundamentalmente por suberina y cerina, sustancias que lo hacen bastante ignífugo, muy flexible y prácticamente imputrescible.
El corcho es pues, un material único. La extracción del corcho es un proceso respetuoso con el entorno. El corcho se extrae por primera vez cuando el árbol tiene un perímetro de 70 cm y unos 40 años. Los alcornoques pueden vivir unos 200 años. Por todo ello no es de extrañar que las primeras referencias de su utilización daten de 3.000 a.C. en documentos chinos como utensilio para la pesca.