El objetivo principal de la campaña es divulgar entre la población la importancia ecológica y económica de los alcornocales, bosques de elevada biodiversidad de donde se extrae el corcho. Este ecosistema único atraviesa actualmente un momento crítico, teniendo su futuro comprometido por varias causas, entre ellas la expansión de los tapones sintéticos o metálicos.
La campaña de Adena y Eroski recuerda que estos materiales artificiales no son renovables, su producción es contaminante y consume más energía y, por tanto, son perjudiciales para el medio ambiente. En cambio el corcho es un material natural, renovable y biodegradable y su producción es uno de los procesos más respetuosos con la naturaleza, ya que para extraer el corcho no se corta ningún árbol.
El corcho es la corteza del alcornoque: el abrigo que lo protege de las inclemencias climatológicas. Su producción no ocasiona contaminación alguna ni perjuicio al ecosistema del que se extrae. El corcho se obtiene por descortezamiento, cada nueve o doce años. Es un material con propiedades únicas: natural, renovable y biodegradable. Está formado por células muertas, cuyo interior se llena de un gas similar al aire que constituye, prácticamente, el 90 por ciento de su composición. De ahí su levísimo peso y comprensibilidad.
Sólo existen en el mundo unos 2.500.000 hectáreas de estos árboles. Los bosques de alcornoque crecen espontáneamente en las dos orillas del Mediterráneo occidental. Argelia, España, Italia, Francia, Marruecos, Portugal y Túnez mantienen los bosques de alcornoques. La Península Ibérica cobija más de la mitad de los alcornocales del mundo. Aunque se pueden encontrar alcornoques en muchos rincones de nuestro país, las comunidades con mayores extensiones son: Andalucía, Extremadura y Cataluña.
Diversidad
Los alcornocales acogen importantes masas de especies vegetales. Y en cuanto a la fauna, son también muy ricos en diversidad de animales, encontrando en ellos algunas especies sus últimos refugios como el águila imperial ibérica, el lince, la jineta o el meloncillo.
Aunque los alcornocales se encuentren a cientos de kilómetros de distancia de La Rioja, nosotros como consumidores jugamos un importante papel en la conservación de estos bosques. Al comprar una botella debemos saber que al elegir un tapón u otro, estamos influyendo en el futuro del alcornoque. Aunque, muchas veces al consumidor nos resultará difícil saber si la botella tiene tapón de corcho o sintético ya que los fabricantes de vino no siempre informan del tipo de tapamiento que utilizan.