La Guardia Civil despierta a un cazador que se quedó dormido y le denuncia por tenencia de armas
Sueño profundo con sobresalto al despertar. Así le ocurrió al protagonista de la anecdótica historia ocurrida en la localidad serrana de Nieva en Cameros, distante a 40 kilómetros de Logroño. El hombre, un cazador que llegó a la localidad, al parecer muerto de sueño, paró para dormir un rato en su vehículo y provocó una gran alarma entre el vecindario.
La pintoresca historia se desencadenó el pasado martes, día 7, en la localidad de Nieva en Cameros cuando, pasadas las nueve y media de la noche, llegó a la plaza Plácido Villanueva de la localidad un vehículo todoterreno de marca 'Mitsubishi'. El coche lo ocupaba únicamente el conductor, que lo estacionó de forma descuidada.
Con las luces encendidas y el motor en marcha, el vehículo quedó inmóvil mientras su conductor permanecía en el interior, en una posición que suscitó la alarma del vecindario, que temía que le hubiera ocurrido algo al no responder a las llamadas y a los golpes en la ventanilla.
«Más que el ruido del motor del coche en medio de la noche, que no molestaba ya que no eran horas de dormir -dijeron algunos vecinos-, nos preocupaba que el conductor se encontraba en su interior y podría encontrarse mal o haber fallecido, ya que no respondía a nuestras llamadas».
Pasaron algunas horas y antes de la media noche, al no obtener los vecinos respuesta, se alertó a la Guardia Civil de Torrecilla.
Una vez en Nieva, los agentes de la Benemérita despertaron al conductor dormido, que despertó de una forma sobresaltada. Tras identificarle, los guardias encontraron en el vehículo una piel de jabalí con sangre todavía fresca, de la que no acreditó su procedencia, un rifle de palanca, un machete, tres navajas y 39 cartuchos. Los agentes denunciaron al conductor por tenencia de armas blancas y tener una piel de jabalí de la que no acreditó su procedencia.