MERCEDES GALLIZO | DIRECTORA DE INSTITUCIONES PENITENCIARIAS
El centro tiene una población de 370 reclusos y se encuentra «sobreocupado»
El Centro Penitenciario de Logroño cuenta con una población reclusa de unas 370 personas de los que 44 gozan del tercer grado, quince de ellos con medios telemáticos para su control, de manera que pueden mantener su trabajo y sus familias. Así lo destacó ayer la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo.
La responsable de las prisiones del Estado afirmó que «el número ideal estaría por debajo de los trescientos» y reconoció que «tenemos una cierta sobreocupación, que no es muy intensa. Esto es así y no podemos evitarlo».
En sus declaraciones, Gallizo comentó que todas las prisiones padecen este problema de «sobreocupación» y que para solucionarlo el Consejo de Ministros aprobó recientemente «un ambiciosísimo plan de nuevas infraestructuras» para construir once nuevos centros penitenciarios (además otros cuatro en construcción) y treinta centros de inserción social y así solucionar «el problema tan importante que tenemos en estos momentos para el cual ha habido una escasa previsión de años anteriores».
Término medio
La directora general de Instituciones Penitenciarias afirmó que la prisión de Logroño se encuentra en un término medio en cuanto a su estado en relación al resto de centros españoles y que su mayor ventaja es la cercanía entre los reclusos y funcionarios. «No es de los que están peor ni es desde luego de los que están mejor, porque los que están mejor son los nuevos y este no lo es; creo tiene muchas cosas mejorables».
Gallizo también afirmó que son «perfectamente conscientes» de la falta de personal para trabajar en la rehabilitación e inserción de los presos y que la oferta de empleo público va intentar solucionar este problema en lo que pueda. La plantilla re trabajadores no llega a los doscientos, concretamente 188.