Portugal estuvo a punto de sumarse al proyecto en el 2001, pero los políticos lusos no secundaron a sus técnicos
El proyecto Idpi nació con vocación internacional pero la perdió por el camino. Su propio nombre, Icnitas de Dinosaurio de la Península Ibérica, dejaba desde el comienzo la puerta abierta a la incorporación de Portugal, pero ésta no se produjo en el 2001, cuando La Rioja tenía todo listo para que así fuera. Después de su renuncia, se convirtió en una candidatura exclusivamente española. ¿Por qué cambia ahora? ¿Por indicación de la Unesco o por interés de alguna de las socias o del Gobierno central?
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| LA CANDIDATURA |
1997: La Rioja impulsa la creación de una nueva candidatura, la de Icnitas de Dinosaurio de la Península Ibérica (Idpi), junto con las comunidades de Aragón, Asturias, Castilla y León, Cataluña y Valencia; en septiembre las seis socias elevan la candidatura ante el Consejo de Patrimonio; en origen se mantuvieron contactos para incorporar a portugal al proyecto.
1998-2003: se celebran numerosos encuentros entre representantes de las seis regiones para coordinar el proyecto, en el que en todo momento La Rioja actúa como principal impulsora; en el 2001Portugal estaba lista para incorporarse a la candidatura, pero finalmente se echó atrás.
2003: en octubre el Consejo de Patrimonio elige la Idpi candidatura española a Patrimonio de la Humanidad, comenzando la tramitación internacional del proceso.
2004: en febrero se remite a la Unesco un expediente inicial; en marzo la Unesco posterga la candidatura y plantea sugerencias para mejorar el expediente; en diciembre se envía un segundo expediente Unesco.
2005: en enero el Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco acepta un tercer y definitivo informe; en marzo la Unesco selecciona la candidatura entre las 35 que evaluará durante el año 2005; en julio designa una coordinadora del proyecto y dos evaluadores; éstos visitan los principales yacimientos españoles a finales de septiembre y elaboran su informe.
2006: el consejo de expertos de la Unesco, que estaban estudiando dicho informe actualmente, debería haber evaluado la candidatura entre marzo y abril; el giro de los acontecimientos hace pensar que la evaluación será negativa.
35 enclaves
La Rioja: (13) La Cela, Soto, La Pellejera, Peñaportillo-Lacanal, Virgen del Campo, Valdecevillo, El Villar-Poyales, Navalsaz, La Cuesta de Andorra, Las Losas, Los Cayos, La Era del Peladillo y Las Navillas.
Aragón: (4) Arén, Las Cerradicas, Corrales de Pelejón y el Castellar.Asturias: (4) Faro de Tazones, Playa de la Griega, Tereñes y Playa de Ribadesella.
Castilla y León: (9) La Pedraja, Castalomo, el Frontal, los Tormos, Fuentelacorte-el Frontal, Serrantes, Fuentesalvo, los Campos y Valdelavilla .
Cataluña: (4) la Massana, Abella, Fumanya Nord y Fumanya Sud.
Valencia: (1) Tambuc. |
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En 1998, cuando La Rioja acaba de poner en marcha esta iniciativa (al año siguiente de ser declarados Patrimonio de la Humanidad los monasterios de San Millán de la Cogolla), acudió a la Exposición Universal de Lisboa con una oferta turística en la que los yacimientos de huellas de dinosaurios figuraban como uno de sus tres principales atractivos turísticos (junto con la lengua y el vino). En la capital lusa se establecieron los primeros contactos para que el país vecino se sumase a la candidatura.
Ciertamente, Portugal posee interesantes yacimientos de icnitas que pueden ser considerados conjuntamente con los españoles, con los que conforma una misma entidad paleonto-geográfica. La Península Ibérica es uno de los lugares del planeta con mayor número de huellas estudiadas. Si científicamente estaba justificada la participación de Portugal, estratégicamente la candidatura ganaba un importante valor 'transnacional'. La Rioja sabía que un proyecto así cotizaría al alza ante una Unesco muy exigente con países como España, con 'demasiado' patrimonio universal.
Así lo creía Domingo Rivera, el entonces director general de Cultura riojano (el primero de los tres que han tenido en sus manos las riendas de esta empresa; le sucedieron primero Gonzalo Capellán y actualmente Pilar Montes). Con esa idea se trabajó para convencer a los portugueses, lo que estuvo a punto de dar sus frutos. A mediados del 2001 el asunto estaba maduro. En Enciso se celebró una reunión, la primera con presencia de expertos lusos, en la que se anunció sin ningún género de dudas que Portugal se uniría a la candidatura de las icnitas.
Se trataba de científicos del Museo Nacional de Historia Natural de Lisboa y su cometido consistía en convertirse en asesores de los responsables políticos y administrativos de su país para convencerles de su incorporación. Pero, pese al optimismo inicial de Rivera, Portugal dijo no. Nunca se explicaron en profundidad las razones. Simplemente se supo que, mientras los científicos portugueses estaban muy interesados en el asunto, los políticos no.
Ya sin Portugal, la candidatura siguió adelante ganando en solidez con el paso del tiempo y sorteando los múltiples obstáculos de esta carrera. Como ya no podía ser 'transnacional' se barnizó como 'interregional', lo que también habría de gustar a la Unesco. Y ahora, justo ahora que se encontraba a punto de llegar a la meta, los viejos planes de La Rioja parecen haberse vuelto en su contra a destiempo.
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