María Teresa no se cayó por la escalera
Hoy se celebra la vista oral contra Pedro M.R., acusado por el homicidio de su mujer en Alfaro
Golpeó a su esposa en la cabeza con un objeto contundente hasta dejarla inconsciente y luego la tiró por las escaleras para que la paliza pareciese que había sido un accidente, según la acusación. La brutalidad de los golpes fue tal que la mujer falleció poco después en el Clínico de Zaragoza. Pese a la encendida discusión que mantuvo con su esposa, la fiscalía sostiene que Pedro M. R. debió obrar con mucha sangre fría aquel 1 de octubre del 2004, cuando agredió a su mujer en el domicilio familiar de Alfaro.
A sus 68 años de edad, Pedro comparece hoy en la Audiencia Provincial de Logroño, donde se celebra la vista oral del caso. Acusado de los delitos de violencia habitual y homicidio, se enfrenta a una petición del Ministerio Fiscal de 15 años de prisión, además del pago de una indemnización de 250.000 euros a las dos hijas que tuvo con su esposa María Teresa.
Según relata el Ministerio Público en el escrito redactado sobre el caso, la agresión se produjo tras un enfrentamiento de la pareja. El marido golpeó a su mujer en la parte superior del cráneo con un objeto romo con el que le produjo «lesiones mortales de necesidad». El informe fiscal relata también que después de la paliza, el acusado despertó a su cuñado, que vivía en la casa, y le dijo que su hermana había sufrido un accidente y se había caído por las escaleras.
Ganar tiempo
A tenor del relato del fiscal, Pedro dio iguales muestras de templanza cuando le dijo al cuñado que fuera andando a pedir ayuda para socorrer a María Teresa, en vez de solicitarla por teléfono. De esta forma, y de acuerdo con el escrito de la acusación, el presunto agresor pretendía ganar tiempo para poder limpiar todos los vestigios de la agresión.
La mujer no fue atendida hasta tres horas después de la paliza. Trasladada al Hospital Fundación de Calahorra, fue remitida al Clínico de Zaragoza, donde ingresó en estado de coma. Las «gravísimas lesiones» que presentaba provocaron su fallecimiento sobre las 11.30 horas del día siguiente. El diagnóstico que se le hizo a la mujer detalló dos fuertes golpes en el cráneo, una hemorragia interna y numerosos hematomas.
En un primer momento, y al igual que había dicho a su cuñado, el acusado declaró que su mujer se había caído por las escaleras. Sin embargo, su versión no encajó con los resultados de la autopsia, lo que llevó al Juzgado de Instrucción número uno de Calahorra a abrir una investigación a cargo de la Policía Judicial de la localidad riojabajeña. En el curso de la indagación policial, Pedro cayó en contradicciones y acabó confesando que había propinado una paliza a su esposa. Una vez detenido, Pedro declaró ante el juez por espacio de unas cinco horas antes de que la autoridad judicial ordenara su ingreso en prisión.
El trágico suceso ocurrido en Alfaro puso punto y final a una relación matrimonial que andaba ya muy deteriorada desde hacía tiempo, con discusiones y enfrentamientos en los que, según detalla también la Fiscalía, el acusado maltrataba a su mujer.