Sharon sigue «muy grave, pero estable»
El agravamiento en el estado de salud del primer ministro israelí, Ariel Sharon, cuando han transcurrido cuarenta días desde que perdió la consciencia por una hemorragia cerebral, parece confirmar la impresión de que no podrá retornar a la vida política, aunque su vida no corre peligro.
«Su estado es muy grave pero estable y su vida no corre peligro en este momento», informó ayer la portavoz del Hospital Universitario Hadasa, Bosem Levy.
Sharon, que cumple 78 años este mes, sufrió una hemorragia cerebral cuando se encontraba en el punto más alto de su popularidad, después de escindirse de su Partido derechista Likud y fundar Kadima (Adelante) para restablecer el proceso de paz con los palestinos.
Pero difícilmente podrá volver a la vida política antes de las elecciones nacionales del 28 de marzo.