El fallo judicial de la Sala de lo Social del TSJR desestima el recurso interpuesto por la compañía eléctrica a la citada sentencia, de diciembre de 2002.
El trabajador, que tiene ahora cuarenta años, sufrió un accidente laboral en marzo de 2000 mientras trabajaba para la empresa Iberdrola en una subestación transformadora ubicada en la carretera de Burgos, en el término municipal de Logroño, en una instalación que tenía varias celdas colocadas en el año 1969.
Según la sentencia, en el momento del accidente, el empleado no llevaba traje ignífugo, que tampoco le había sido facilitado por la empresa, y no había recibido formación específica para desempeñar su puesto de trabajo.