Desde su puesta en marcha hace ahora diez años la CMT no ha tenido como objetivo principal bajar precios sino incentivar la competencia. Se suponía que lo primero sería una consecuencia de lo segundo. Esta es también la visión de todas las Recomendaciones de Reforma Estructural de la UE: fomentar la competencia en las industrias de red dando entrada a nuevos operadores en el mercado para que la competencia entre ellos haga bajar los precios y les obligue a mejorar el servicio. Este argumento se ha visto confirmado en España desde la liberalización que poco a poco y de manera tímida se puso en marcha desde Diciembre de1998. Entraron al mercado nuevas empresas, y el viejo monopolio (fundado en 1924) se vio forzado a cambiar de estrategia y a no seguir subiendo precios de manera discrecional como lo había hecho en los ochenta años precedentes. Dada la beneficiosa experiencia de la liberalización telefónica en España, la reticencia de los consumidores ante la retirada de los precios máximos sólo puede estar basada en la desconfianza sobre la implementación real de la antigua Compañía Telefónica de las nuevas medidas. De hecho a pesar de la liberalización, el antiguo monopolio controla aún más de dos tercios del mercado y aunque dominio no signifique necesariamente monopolio, la dificultad de entrada para nuevos oferentes y la pérdida de poder e independencia del TDC hacen cada vez más tentador que el operador dominante se convierta, de hecho, en monopolista de facto. No se puede desconocer que la entrada en este sector está fuertemente influida por quien posee la red de distribución, y que a pesar de las diversas sanciones del TDC y el desarrollo de redes alternativas, la red principal está aún en manos del antiguo monopolio y que éste carga tarifas de acceso -que a veces llegan a ser la mitad de los costes totales de los nuevos operadores-- consideradas injustas por los competidores. Desafortunadamente la llamada 'liberalización' no ha alcanzado plenamente sus objetivos porque mientras existan barreras de entrada la regulación seguirá favoreciendo a los que ya están dentro.