larioja.com
Sábado, 11 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES LA RIOJA
AUDIENCIA
REGIÓN
REGIÓN
Único, valioso y ecológico
El IV Foro Mundial del Corcho centró sus debates en la defensa del tapón de corcho, su estrecha relación con el vino y los proyectos tecnológicos
Vinomaq fue ayer sede del IV Foro Mundial del Corcho, un encuentro de profesionales del sector -tanto a nivel nacional como internacional- que nació precisamente en el seno de este evento ferial y que históricamente ha hecho hincapié en el uso tradicional del tapón de corcho y su vinculación con el vino. Durante toda la mañana quedó en el ánimo de los participantes que el corcho es un producto natural con cualidades únicas y el más apropiado para tapar los vinos y, sobre todo, los vinos de guarda.
DEBATE. David Bastida, Bruno Colombí, Antonio Palacios, Enrique Viga y José Ramón Cervera protagonizaron la Mesa Redonda que puso colofón al IV Foro del Corcho. / F. DÍAZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La primera parte del foro, titulada 'El valor ecológico del corcho: un valor añadido para el vino' recogió la campaña lanzada por Adena en la que se defiende el consumo del corcho tanto por su valor como aislante como por la calidad ecológica de los alcornocales. De hecho, sólo existen en el mundo unas 2.500.000 hectáreas de alcornoques, árboles que crecen de forma espontánea en las dos orillas del Mediterráneo. Por eso, España y Portugal poseen más de la mitad de los alcornocales del planeta. Y lo más hermoso es que estos sistemas seminaturales -es decir, modelados por el hombre- albergan una diversidad biológica fastuosa. De hecho, en algunos de ellos se han llegado a encontrar más de 130 especies vegetales por cada mil metros cuadrados. Además, su fauna suele ser riquísima con especies que encuentran en ellos sus últimos refugios.

De los alcornocales se extrae una gran cantidad de productos valiosos para la economía humana: setas, bellotas y, obviamente, el corcho.

A continuación, Joaquín Rodríguez Rita, presidente de Asecor, realizó un repaso sobre las últimas innovaciones técnicas de este producto y presentó 'El kit técnico sobre el tapón de corcho', una excelente publicación en la que se analiza de forma muy pormenorizada todas las características de este elemento. Uno de los temas más tratados fue la denominada 'Systecode', es decir, la certificación internacional que distingue a las empresas que operan de acuerdo a las llamadas buenas prácticas taponeras. En este punto se centraron buena parte de las ponencias, como el caso de Bruno Colombí, que habló en la mesa redonda final sobre la eliminación del TCA: «Adiós TCA», ironizó. Este compuesto no causa ningún problema a la salud, pero es uno de los principales responsables de los problemas organolépticos asociados al aroma y al gusto.

Antes de la mesa redonda, habló Juan José Rubio Coque, investigador del Instituto de biotecnología de la Universidad de León, quién señaló que el sabor y el olor a moho o humedad que aparece en un porcentaje mínimo de botellas de vino ha sido denominado, injustamente, como 'olor a corcho', pese a que éste no tiene ningún olor. Fueron las investigaciones promovidas por la propia industria las que aislaron la molécula que producía dicha alteración, denominada a partir de entonces TCA, y determinaron que estaba causada por el uso de determinados pesticidas ya prohibidos en Europa.

Además, expuso las últimas investigaciones realizadas por su equipo en la Universidad de León y recordó que hoy en día se conoce mucho más de los orígenes y causas de la contaminación por haloanisoles e incluso se han identificado múltiples fuentes de contaminación distintas a la madera o al corcho, pero que se asociaban al TCA. Ha señalado que la aparición de aromas fúngicos en el vino es un problema multifactorial, no exclusivo del TCA.



Sudoku Horóscopo Canal Meteo
Vocento