El presidente del comité de empresa, Luis Antonio Lara, confirmó ayer que el pasado 12 de enero «se aprobó por mayoría» el convenio de acreedores, una operación que facilita el camino a Flex para hacerse con la compañía y garantizar su continuidad. Así, y con el visto bueno del juez, todos los acreedores han llegado a un acuerdo, pactándose las cantidades y fijándose las condiciones de pago. La deuda total de Dorlast superaba los 28 millones de euros.
Lara explicó que la aprobación del convenio de acreedores «allana el camino» para que Flex, que desde junio asumió la empresa en régimen de arrendamiento, puede materializar su opción de compra. Flex, con plantas en Zaragoza y Madrid, compitió con Pikolín.
En la actualidad trabajan en la planta de El Sequero algo más de 80 trabajadores, después de que 21 se dieran de baja voluntariamente tras el comienzo de la crisis. La empresa sólo les adeuda el 20% de la nómina de octubre del 2004, señaló Lara.